·     Su ingesta en breves períodos, provoca un desequilibrio en el cuerpo.

·     Náuseas, calambres o pérdida de conocimiento,  algunos síntomas.

·     Se recomienda el consumo según sus condiciones y actividades.

Tomar agua en exceso podría no ser muy favorecedor para la  salud, ya que  la sobre hidratación sería la consecuencia, debido a que se altera el equilibrio entre el agua y el sodio del organismo, explicó el doctor Francisco Soto Mandujano coordinador médico de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) número 32 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Ensenada.

 Puntualizó que los síntomas en su primera etapa se presentan con náuseas, dolor de cabeza y desorientación, si se bajan los niveles de sodio en la sangre las personas presentan debilidad muscular, espasmos, calambres, convulsiones o pérdida del conocimiento.

 Detalló que es importante el consumo de agua, ya que constituye alrededor de  60 por ciento del peso corporal, limpia las toxinas de los órganos vitales y lleva los nutrientes a las células, por esta razón se recomienda una ingesta diaria de 2 litros y considerando las condiciones médicas de cada persona.

 Beber demasiada agua, puede llegar  causar estragos en el equilibrio de sales del cuerpo, si beben mucha en un espacio muy corto de tiempo, los riñones no alcanzan a eliminar el exceso de líquido lo suficientemente rápido y la sangre se diluye más de lo debido con  bajas concentraciones de sal.

 Señaló que también sucede a consecuencia de la retención de agua que provocan algunas enfermedades como la cirrosis, problemas renales o insuficiencia cardíaca congestiva.

 Dijo que se debe vigilar el color de la orina, cualquier índice –más oscura de lo normal- probablemente signifique deshidratación,  por lo tanto requiere de una mayor ingesta, pero sí es demasiado clara, es probable que esté consumiéndola en exceso.

 Por ello, es importante conocer los niveles de agua que cada persona debe ingerir diariamente, según sus condiciones y actividades, quienes llevan una vida sedentaria o realiza  poco ejercicio, debe consumir menos. Atletas y personas con actividades físicas severas, deben consultar a un médico para determinar la cantidad de agua que necesitan diariamente.