Todo parece indicar que los amantes de lo ajeno están adelantándose al inicio de la Feria Regional San Quintín, ya que el pasado jueves resulto víctima de estos una señora que habita en la ampliación Nuevo Mexicali, al vaciarle el domicilio y utilizar una camioneta Ford para derribar la puerta de entrada y transportar los artículos robados.

Aunque los robos resulta el pan de cada día en el valle de San Quintín, estos suelen incrementarse cuando se inicia la feria, aprovechando que las familias salen a divertirse y el 90% de los elementos policiacos los utilizan para la vigilancia de este evento, donde también resulta común que algunos asistentes regresen sin su vehículo.

Resulta obvio que habrán de salir defensores de la realización de la Feria Regional San Quintín, como ocurrió en una nota publicada en este medio de comunicación, sin embargo es nuestro deber el plasmar el sentir de la ciudadanía, que ante la impotencia, el temor y la falta de ser escuchados por las autoridades, optan por acudir a los medios informativos, desde luego solicitando el anonimato por temor a represalias.

Sin embargo queda a consideración de nuestros lectores el juzgar cuan saludable y benéfico representa la organización de la Feria Regional de San Quintín, que absorbe al 90% de los elementos policiacos para su seguridad, provoca el aumento de los robos a casa habitación y siempre ha sido un riesgo, debido a que no cubre las medidas de seguridad que exigen las autoridades de Protección Civil, agregándole en esta ocasión el grave problema de inseguridad que venimos padeciendo.