*El canibalismo acabo con el escaso material.

Cuando los pueblos tienden a desistirse de vivir de rodillas y humillados ante los gobernantes y partidos políticos, los estragos en materia de desarrollo y progreso resultan brutales. Y esto es precisamente lo que viene ocurriendo en nuestro querido y ponderado valle de San Quintín, con un atraso de más de 30 años en materia de desarrollo.

Triste y lamentable resulta que cada día aumente el índice del canibalismo político y social, entre unos y otros de quienes pretenden hacer algo por el desarrollo de la zona, ya que los personajes de ayer, hoy y siempre frenan cualquier intento de surgimiento de algún nuevo político o líder de esta región, con la finalidad de que no los desplacen de la función pública y política.

Los escasos candidatos que han surgido bajo la sombra de algún partido político, siempre van en el último escalón y como suplentes, para evitar que logren colarse alguna representad en el Cabildo o Congreso del Estado, como ha ocurrido con algunos personajes de nuestra zona, que actualmente ya andan desempleados y contándole sus andancias a su familia y amigos.

Sin embargo usted estimado lector tiene la última palabra en esta apreciación, que debe de preocuparnos en materia de desarrollo y crecimiento, ya que de lo contrario estaremos confinados a continuar recibiendo migajas en inversiones para obras de desarrollo social.

Cualquier hijo de vecino del valle de San Quintín, que se presenta con la dirigencia estatal de algún partido político con el membrete de alguna agrupación o número de personas que dice controlar, ya le dan la embestidura de candidato aunque únicamente represente el color del partido en la elección de Diputado o Alcalde.

Hasta cuando habremos de madurar política y socialmente en esta zona.

Hasta cuando decidirán participar política y socialmente las nuevas generaciones de profesionistas.

Hasta cuando dejaremos de actuar con una mentalidad del “Rancho Grande”.