Al igual que todos los días nos dispusimos a analizar el contenido informativo de todos los medios impresos existentes en el Estado de Baja California, con la finalidad de encontrar una nota informativa que impactara al interior de los ciudadanos.  Y realmente nos causó tristeza, impotencia, enfado y desgano el observar que el 80% de su contenido informativo resultan boletines informativos oficiales de los tres niveles de gobierno.

De esos boletines informativos que pretenden enviar una lectura a la ciudadanía, del sentido humanitario y altruista de nuestros gobernantes, diputados y políticos, acompañados de la consabida grafica debidamente montada, para que no quede duda de esto, aunque después corran a desinfectarse las manos y cambiarse de ropa, para evitar cualquier infección que pudiera presentarse en su personalidad.

Los niños y niñas de escasos recursos económicos, colonias proletarias en malas condiciones,  personas de la tercera edad y discapacitados resultan los mejores elementos, para realizar los montajes fotográficos que le envíen un mensaje a la sociedad bajacaliforniana, de ese sentido humanitario y altruista que dicen tener los personajes arriba descritos.

Sin embargo, como dice un dicho, la mentira dura mientras la verdad llega, ya que en la mayoría de las ocasiones este tipo de acciones únicamente representan un montaje, que únicamente sirven para tender una cortina de humo en torno de un grave problema que se está viviendo, como es el grave problema de inseguridad, que mantiene teñido sangre a nuestro estado.

Lo más lamentable resulta que quienes nos dedicamos a la noble y sufrida profesión del periodismo. Estamos inmersos en esta inercia informativa al estilo burócrata, y de defensa de los intereses de la empresa editorial para la cual laboramos, ya que no podemos afectar los intereses económicos que representan los lucrativos contratos de publicidad institucional.

A esto debemos precisamente que los medios impresos únicamente los utilicen para limpiar ventanas y de pasatiempo de los baños públicos, lo cual ha llevado al desprestigio y descredito de la mayoría de estos.