*Continuamos igual que 25 años atrás.

*Incapacidad policiaca, hospitalaria, urbana y educativa.

Después de analizar el archivo editorial del primer medio de comunicación impreso del valle de San Quintín, encontramos que estamos igual que hace 25 años atrás, cuando nuestra seguridad se regía por una o dos patrullas y cinco o siete elementos policiacos, que hasta de jueces mediadores servían en algunos problemas entre familias.

Lamentable y triste resulta que tengamos un grave déficit hospitalario con una población aproximadamente de más de 100 mil habitantes entre flotantes y residentes, que difícilmente pueden ser atendidos en materia de salud en la estructura hospitalaria existente, aun cuando tenemos algunos dentro de la iniciativa privada en la Delegación Municipal de San Quintín.

Y qué decir de la infraestructura en materia de Seguridad Publica, como lo ha demostrado el estado de inseguridad en que vivimos y que dependemos de un reducido número de elementos policiacos, carencia de unidades policiacas y una falta de armamento que logre al menos equiparar al denominado grupo BOM, Base Mixta de Reacción Inmediata.

Después de todo este tiempo transcurrido únicamente tenemos unos cuantos metros de pavimentación hacia el interior de la carretera Transpeninsular, además de una notoria ausencia de desarrollo urbano con un crecimiento similar a un chorizo, ya que solamente existen algunos edificios arquitectónicos en una longitud de 70 kilómetros.

En el ámbito educativo profesional tenemos únicamente dos planteles educativos que ofrecen carreras profesionales limitadas, como la UABC y CUT-Campus San Quintín, además de una extensión de la UNID, que ofrecen únicamente cuatro opciones de carreras profesionales.

Desafortunadamente estamos inmersos en una profunda inercia en la búsqueda constante y exigente de un desarrollo integral del valle de San Quintín, donde estamos incluidos los representantes de los medios de comunicación, que también debemos de ser parte de la búsqueda de esto.

La entrega de despensas, material de construcción, cobijas, juguetes, kilo de ayuda, apoyo a familias con proyectos productivos, construcción de cercas perimetrales de planteles educativos, construcción de aulas, de comedores comunitarios y algunas otras obras de mayor inversión que esta. No resuelven nuestro marcado subdesarrollo de 30 años.

Son necesarios los apoyos arriba descritos, pero también son necesarias y urgentes obras de drenaje, agua potable, mayor infraestructura hospitalaria, mayor equipamiento mayor atención a la Seguridad Publica, educativa del nivel medio superior y profesional, pavimentación. Planificación y ordenamiento urbano.

Resulta demasiado común que cualquier hijo de vecino enarbole la bandera de nuevo líder, sin embargo hasta la fecha ninguno-incluidos los lideres aliancistas- de estos ha tenido el temple y la capacidad necesaria, para lograr la transformación integral del valle de San Quintín, máxime que algunos únicamente trabajan para su causa e intereses.