“El periodismo y las redes sociales”

Por: Rodolfo Guevara Cázarez.

La revolución informativa que han provocado las redes sociales y la corrupción que permeo al interior del periodismo impreso y hablado, sin lugar a dudas que han llevado al ocaso de lo que represento la “digna y sufrida profesión del periodismo”, que tenía el pleno reconocimiento de la sociedad y de los gobernantes, aun cuando existía la llamada “dictadura perfecta del PRI.

Cuantos de nuestros colegas que se nos han adelantado en el camino, estarán retorciéndose en su tumba de vergüenza por esa pérdida de ética y profesionalismo, de las viejas y nuevas generaciones, que se han convertido en aduladores de políticos, diputados, gobernantes, funcionarios públicos, dirigentes de partidos políticos y de mafias de la burocracia.

Hoy en día solo basta leer el contenido informativo de los medios impresos y escuchar y observar los medios electrónicos, cuando se refieren a lo mencionado líneas arriba, para captar que nos pretenden vender una buena imagen de tal o cual personaje, aunque en días anteriores hayan publicado que estuvieron inmersos en acusaciones de corrupción y otra serie de delitos.

Lamentablemente este tipo de periodismo de los tiempos actuales, le ha generado a las redes sociales una mayor credibilidad y demanda ante los millones de lectores del periodismo impreso y hablado, sin que estos últimos pretendan cambiar el padrón de conducta y comportamiento en el quehacer periodístico, lo cual los ha llevado al fracaso económico de sus empresas editoriales y electrónicas.

Los mayormente afectados han resultado aquellos medios impresos pequeños, que de una día para otro cambiaron el padrón de conducta en aras de dejar la dependencia oficial para su subsistencia, aquellos que entraron en controversia con alguno de los gobernantes, diputados y políticos, que resultaban sus patrocinadores.

Y lo más lamentable y triste resulta que algunos de estos comunicadores han sucumbido ante una dadiva oficial, que es humillante e insultante hacia su persona, ya que esto representa una pérdida de la dignidad de cualquier ser humano que se precio de haber llevado con ética y profesionalismo, esta llamada “noble y sufrida profesión”

Tan deteriorada esta la imagen de algunos medios impresos, que han llegado al sistema de modificar sus precios por ejemplar al grado de venderlo muy por debajo de sus costos de producción u obsequiarlo como si fuera un vil volante publicitario.