Por: Rodolfo Guevara Cázarez.

Todo parece indicar que se les hizo bolas el engrudo al grupo de operadores políticos panistas, que vienen defendiendo el tema de las Asociaciones Publico Privadas, APP, que nuestro Gobernador del Estado, Francisco Vega Lamadrid pretende incrustar en su plan de trabajo al frente de los destinos del Estado de Baja California.

La gota que derramo el vaso de agua en la ciudad de Mexicali, resulto el proyecto de la empresa cervecera Constellation   Brands, debido a que el valle de Mexicali, considero que resultaba un atentado para el sector agrícola, lo cual llevo a la integración del grupo radical “Mexicali Resiste”, que no ha cejado en su intento de evitar la privatización del agua y la oposición hacia la realización del proyecto cervecero.

Sin embargo el motivo de preocupación del Gobernador del Estado, y su equipo de funcionarios públicos de primer nivel, esta apuntando hacia el valle de San Quintín, donde el 17 de marzo del 2015 inicio un levantamiento de jornaleros agrícolas tumultuoso, que resulto dirigido por un grupo de líderes denominados aliancistas, entre los que se encontraban cabecillas de este que acaban de llevar un grupo de ciudadanos a manifestarse al Congreso del Estado, en contra de la construcción de la Desaladora de San Quintín.

Aun cuando afloro otro grupo al interior del Congreso del Estado, que opinaba lo contrario al que encabezaba Fidel Sánchez Gabriel, sin duda alguna que sembró una estela de dudas y preocupación entre los operadores políticos panistas, que están de acuerdo en las Asociaciones Publico Privadas, APP, que tienen como finalidad una especie de privatización del agua, según las afirmaciones de los grupos opositores a estos proyectos.

Es del dominio público la situación tensa que ha provocado la oposición del grupo “Mexicali Resiste”, lo cual la ha llevado a buscar un mayor apoyo ciudadano, como pudiera ser el de los lideres aliancistas del valle de San Quintín, mayormente radicales, que logren aglutinar hacia esta corriente a una gran cantidad de jornaleros agrícolas, que están en desacuerdo hasta con la instalación de medidores desde hace algunos años.