• Las plantas desalinizadoras de agua de mar, representan la única opción viable, inmediata y segura para dotar de agua
  • Actualmente, el 58% de la población de esta región recibe el agua a través de pipas

SAN QUINTÍN, B.C.- Martes 17 de octubre de 2017.- Derivado de la sequía extrema que se registra en Baja California, la Administración estatal que encabeza el Gobernador Francisco Vega de Lamadrid, ha trabajado en el desarrollo de obras y proyectos estratégicos para garantizar a los ciudadanos el derecho universal de contar con agua potable de calidad, que le permita mejorar la calidad de vida y disminuir todo tipo de riesgos en la salud.

El Director de la Comisión Estatal de Servicios Públicos en Ensenada (CESPE), Carlos Loyola Peterson, reiteró que las plantas desalinizadoras de agua de mar, representan la única opción viable, inmediata y segura para dotar de agua a los bajacalifornianos, pero principalmente a los más de 100 mil residentes del valle de San Quintín.

“Un día sí y otro también, los residentes del valle de San Quintín deben organizar su estilo de vida sin el vital liquido, pues requieren administrar sus recursos económicos para comprar el agua y almacenarla en tibores, acarrean el agua en baldes para poder hacer su vida lo más normal posible, sin la comodidad que representa para algunos disponer de un tinaco o solo abrir la llave para aseo personal e higiene en el hogar”, destacó.

Esta situación, ha obligado a establecer la coordinación con los diferentes órdenes de gobierno, en aras de diseñar un plan que garantice el abasto de agua de manera segura y por varios años más, pues aproximadamente el 42% de la población de esa región, es usuaria de CESPE, mientras que el 58% de la población recibe el agua a través de pipas que con muchas limitaciones, como lo es no contar con el recurso, debe distribuirlo a la población.

Asimismo, explicó que el costo del agua al ser distribuida por medio de pipas, es mucho mayor que por tubería, 60 pesos por metro cúbico contra 7.44 pesos respectivamente.

“Hemos dedicado muchas horas, días y meses de trabajo, al análisis que dé como resultado, una solución al grave problema que enfrentan muchas familias al sur de Ensenada”, indicó.

Quienes carecen de este servicio público de manera regular, están conscientes de que la opción inmediata es la desaladora de San Quintín, y en ello el Gobierno del Estado trabajó en licitaciones transparentes, bajo la observación de grupos ciudadanos y empresariales, explicó.

Antes de llegar a este punto, indicó, se fueron descartando cada una de las diferentes propuestas, toda vez que las lluvias han sido escasas, los mantos están sobreexplotados en San Quintín, y los mantos freáticos cada vez son más escasos y salinizados.

Loyola Peterson, expuso que esta planta representa una inversión 658.8 MDP, cuya proyección pretende que esté concluida en el año 2019, pues se estima que su edificación tenga un periodo de 18 meses, agregando que el proyecto contempla la construcción, operación, conservación, potabilización y conducción del agua a los diferentes hogares, pues generaría en su primera etapa 250 litros por segundo (lps).

En ese sentido, el titular de la CESPE, refirió que con recursos propios del Estado y la federación, se trabaja en la macro distribución del líquido para que el agua llegue a los hogares y permitirá que el acuífero de San Domingo se recupere, impactando también entre la población de la colonia Vicente Guerrero, ejido Zapata, poblado Chula Vista y Camalú.

En cuanto a las cifras, el funcionario estatal llamó a reflexionar sobre los beneficios de esta planta, pues en la Vicente Guerrero, en ocasiones se tienen 16 horas de continuidad en el servicio, sin embargo el déficit es del 40% al mes de septiembre, mientras que en San Quintín se tiene un déficit del 57% y una continuidad del servicio de alrededor de 8 horas.

El titular de la paraestatal agregó que de no tomarse acciones inmediatas, “el problema solamente se agravará con las consecuencias para la población y las actividades productivas de la región sur, así se impulsará el desarrollo de las actividades productivas para propiciar mayores niveles de bienestar y oportunidades de empleos en la zona sur del Estado”.

Aunado a la construcción de la planta desaladora, el Gobierno del Estado hará una inversión de 500 millones de pesos en obra para redes de distribución.