“La fiebre periodística “

Por: Rodolfo Guevara Cázarez

Existe un adagio demasiado popular que expresa “zapatero a tus zapatos”, y lo anterior viene a colación por la fiebre periodística que se ha desatado en el valle de San Quintín, debido a la modernidad con las redes sociales, donde cualquier hijo de vecino enjuicia a alguien sin tener los conocimientos más elementales de la redacción de una nota.

Sin lugar a dudas que las redes sociales han revolucionado la comunicación en el ámbito internacional, pero lamentablemente algunos las están utilizando para el libertinaje y el culto a la personalidad, aunque esto último no llegue a una gran cantidad de ciudadanos, que no tienen acceso a las redes sociales, ya sea porque estén aislados de la modernidad o por sus limitaciones en cuanto a preparación.

Nuestro valle de San Quintín resulta el más prodigo en este aspecto, principalmente cuando se han registrado fuertes acontecimientos dentro del ámbito de trabajadores del campo y líderes, que han hecho de esto un modus-vivendi, ya que no faltan las grabaciones en video y las amenazas hacia quienes realmente venimos ejerciendo esta noble y sufrida profesión desde hace años, desde luego sin faltar la palabras altisonantes donde hasta nuestra progenitora lleva su parte.

Otro fenómeno que invade el periodismo resultan los fracasados políticos pueblerinos de nuestro valle, aquellos que no han pasado por la primaria y ya quieren estar en la secundaria en materia política. Y qué decir de aquellos que llegaron a un diario por azares del destino y por cuestiones de economía de la empresa editorial, que se llenaron de humo la cabeza y en la actualidad andan pateando botes, quienes llegaron al grado de considerarse indispensable y con la errónea idea de que nunca los habrían de despedir.

Propietarios de pequeñas empresas publicistas, que también pretenden erigirse como comunicadores, para lograr obtener proyectos publicitarios, que les permitan sobrevivir aunque esto los lleve a ser serviles de dirigentes de agrupaciones, que realmente dejan mucho que desear, como acaba de suceder con el surgimiento de otros dos proyectos editoriales, uno electrónico y otro impreso.

Y finalmente tenemos de comunicadores algunos funcionarios públicos estatales, que disfrazan notas y columnas, con la única finalidad de proteger la chuleta y darle culto a la personalidad.

En nuestros aproximadamente 22 años de estar difundiendo el acontecer del valle de San Quintín, nos correspondió en suerte  observar el surgimiento de 10 proyectos editoriales, que desafortunadamente “no lograron sobrevivir”, porque como lo expresaba mi maestro del periodismo “El hecho de escribas notas y desempeñes la labor de reportero”, no implica que ya esté preparado para fundar y dirigir una empresa editorial del mínimo éxito.

Pero el mayor aprendizaje lo obtuvimos en el valle de San Quintín, cuando un pintoresco personaje nos ilustro y nos dijo. “Tus detractores y las grandes empresas editoriales nunca te van destruir Volcanes, porque ellos lo que necesitan es comprarte lo que tienes en el cerebro.

Nuestro agradecimiento a todos aquellos que nos han impulsado y motivado, para que agarremos con mayor frecuencia la pluma, debido a las crisis que están observando dentro del ámbito periodístico del valle de San Quintín.

Lamentable y triste resulta que los comunicadores hayan tomado su radio de acción únicamente en la Delegaciones Municipales y unidad de Gobierno del Estado, dejando de lado aquel ciudadano, que también quiere hacer escuchar su voz por la falta de obras de desarrollo urbano y exigirle a los gobernantes, que los atiendan.