Por: Rodolfo Guevara.

Desde que se dio conocer las alianzas entre los partidos del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, con miras a la sucesión presidencial del 2018, los simpatizantes de estos tres partidos políticos desenterraron sus hachas de guerra político electorales, para lograr captar a un mayor número de ciudadanos, bajo el argumento de que se están desgarrando las vestiduras en la búsqueda de un mejor desarrollo de nuestras comunidades.

Y lo anterior viene a colación por el tema central que está llamando la atención en nuestra zona, como es el caso del proyecto de la desaladora que se está realizando en La Chorera, según los funcionarios públicos del Gobierno del Estado, que un día si, y otro también, salen en la defensa de lo que habrá de resolver la escasez del vital líquido.

El anuncio de una marcha para el próximo lunes, que tiene como punto final el Modulo de Atención del Diputado, Alejandro Arregui Ibarra, sin duda alguna que tiene una connotación político electorera y de descompresión a la olla de lo que pudo haber hecho la presencia de los integrantes del grupo “Mexicali Resiste”, que ya realizo algunos escarceos por el valle de San Quintín.

La figura de líderes y liderzuelos que existen en el valle de San Quintín, están tan devaluadas y desgastadas entre ellos mismos, que realmente ya no convencen a los aproximadamente 100 o 120 mil residentes de esta zona, máxime que algunos de estos son aviadores de los gobiernos estatal y municipal, lo cual representa una verdadera puñalada para aquellos ciudadanos que realmente los apoyan por convicción, y no por conveniencia.

Solo basta con escuchar los nombres de quienes han tomado el estandarte de la oposición y a favor del proyecto de la desaladora, para enterarnos que únicamente los mueve sus intereses económicos y políticos, como es el caso de acudir a un módulo de un Diputado priista, que da la impresión de haber sido cerrado.