Más de  dos mil ediciones impresas son nuestro tesoro editorial

Primera de seis partes.

Por: Rodolfo Guevara.

Al hurgar al interior de nuestro archivo editorial  acumulado dentro de un periodo de aproximadamente 20 años, nos encontramos que todo lo que se relaciona en cuanto al subdesarrollo del valle de San Quintín, ya está escrito y dicho, sin que hasta la fecha haya encontrado eco en nuestros gobernantes, y exista la presencia de mayores medios de comunicación impresos y electrónicos en nuestra zona.

Desde nuestra primera edición publicamos el incumplimiento de los Diputados locales, lo cual hasta la fecha viene sucediendo retomando como fundamento la atención a medias del  módulo de atención ciudadana en esta zona, del Diputado Alejandro Arregui Ibarra, cuando en su campaña político electoral asemejaba desgarrarse las vestiduras por los sanquintinenses.

La urgente necesidad de una carretera  de cuatro carriles resulto otra de nuestras notas informativas, que únicamente ha arrojado consigo al menos la rehabilitación y ampliación de algunos tramos carreteros, además de algunos parches en zona demasiado deterioradas de la carretera Transpeninsular que resulta la columna vertebral en la comunicación terrestre de la península.

Como el primer medio de comunicación impreso del valle de San Quintín, nos correspondió la cobertura presidencial del ex – presidente de la Republica Ernesto Cedillo Ponce de León, quien visito nuestra zona, para poner en operación la clínica del IMSS de la 13 de Mayo, debido a la necesidad de una mejor atención médica para los jornaleros agrícolas.

El proyecto de la construcción de un mini CERESO, para que los detenidos en proceso de sentencia dejaran de estar recluidos en condiciones infra humanas en celdas preventivas, también resulta parte de aspectos que en su momento lograron concretarse aunque no hayan tenido el seguimiento de quienes siempre se han preciado de líderes y políticos preocupados por el desarrollo y bienestar de las familias sanquintinenses.

Desde hace algunos años, que observamos el caldo del laboratorio político en que se había convertido el valle de San Quintín, tomando como estandarte a los jornaleros agrícolas provenientes de estados del sureste de la República Mexicana…continuara