Por: Rodolfo Guevara.

Ante la eventual complicación del proyecto de la Desaladora que se construye en la zona conocida como La Chorera, el director de la CESPE, Carlos Loyola Peterson y un grupo de funcionarios públicos y panistas de esta zona, realizaron una campaña de volanteo informativo, de cuales resultan los beneficios hacia las familias del valle de San Quintín con esta obra.

En su oportunidad en este medio de comunicación publicamos la importancia que encerraba una campaña de difusión de este proyecto, considerando el surgimiento de grupos antagónicos y la intromisión en esta zona del denominado grupo “Mexicali Resiste”, además de la falta de aceptación de medidores de algunos núcleos poblacionales.

También resulta importante revertir el considerable aumento en las tarifas, que dicen se aplicarán, y que en su momento lo abordo en el Congreso del Estado, Carlos Loyola Peterson, director de la CESPE anticipadamente a la aprobación del dictamen 95, de la participación en el tema de las desaladoras de las Asociaciones Publico Privadas, APPs.

La intensa entrega de volantes y difusión en los medios de comunicación despejo algunas dudas, sin embargo quedaron algunas pendientes como el desperdicio en el flamante “Acueducto de San Simón”, que resolvería el problema de la escasez del agua y dotaría al mismo número de residentes que enmarca el volante entregado a los ciudadanos.

Quizás una de las inquietudes de quienes se oponen a este proyecto resulte la falta de cumplimiento de nuestras autoridades en el proyecto de la desoladora, como ocurrió con la “Cuenca de San Simón”, que únicamente tiene como resultado el haber aplicado algunos millones de pesos, para finalmente desistir y olvidarse de este.