Más de  dos mil ediciones impresas son nuestro tesoro editorial

Tercera  parte.

Por: Rodolfo Guevara.

Retomando el tema de nuestro recuento editorial acumulado durante aproximadamente 20 años, nos encontramos que las tomas de edificios, bloqueos de carretera, marchas y plantones han resultado el común denominador durante más de 25 años, desde los tiempos en que asumiera la gubernatura Ernesto Ruffo Appel.

Desde antes del inicio de la cobertura informativa del primer medio de comunicación impreso del valle de San Quintín, Volcanes, nos correspondió atender este tipo de notas cuando laborábamos para el diario “La Voz de la Frontera”, ubicado en la capital del Estado, debido a que este tipo de manifestaciones y protestas siempre han tenido el sello del vandalismo y de la falta de respeto a terceros.

Sin embargo los líderes de aquellos tiempos mostraban una mayor apertura al dialogo hacia los gobernantes mediante negociaciones de tipo económico y de apoyos productivos, que dieron pie a la entrega en comodato del edificio de la colonia Vicente Guerrero, que aun alberga lo que queda de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos, CIOAC.

Aun cuando llegaron a tener nexos con los simpatizantes y militantes del llamado Ejército Popular Revolucionario, EPR, demostraron un mayor grado de dialogo, que finalmente los llevo a abortar una posible alianza descubierta por líderes opositores y las instancias oficiales.

Durante esa época destacaron como líderes de organizaciones indígenas Julio Cesar Alonso Vargas, Beatriz Chávez Pérez, ambos ya fallecidos, los hermanos Erasto y José Rojas, Hilario Carrasco, Isaías Vázquez Pimentel y su hijo Froylán, el malogrado líder Bonfilio Herrera Martínez, que llevo a Justino Herrera a seguir sus pasos, Florencio Sandoval Castillo, Benito y  Celerino García Sánchez, por mencionar algunos de aquellos tiempos.

Los únicos que se atrevieron a realizar una huelga de hambre de protesta hacia la falta de respuesta de las autoridades gubernamentales a sus peticiones resultaron Florencio Sandoval Castillo y Bonfilio Herrera Martínez, sin embargo no lograron sostenerla hasta el final de obtener resultados de las peticiones, lo cual obligo a que endurecieran mayormente las acciones de protestas, entre lo que se divulgo que el hermano de Justino Herrera pretendía suicidarse en el marco de una gira del Gobernador de aquellos tiempos por el valle de San Quintín.

Sin duda alguna que el malogrado líder indígena Bonfilio Herrera Martínez, tenía bien puesta la camiseta de sus ideales y convicciones al margen de posiciones políticas y traición hacia sus representados, que definitivamente no fue heredado por su hermano Justino, quien se cubrió con un color oartidista…continuara