La gama de información que ha resultado difundida del proyecto de la desaladora, que supuestamente ya se inició en la zona conocida como La Chorera del valle de San Quintín, provoco una confrontación entre los residentes de esta zona, que pudiera llevar a la cancelación de un contrato hacia la empresa que resulto beneficiada con este proyecto, según declaraciones de Manuel Guevara Morales, secretario de Infraestructura y Desarrollo Urbano del Gobierno del Estado.

También destaco en sus declaraciones a los medios de comunicación el titular de esta dependencia que la “no aprobación de este proyecto” pudiera llevar a cubrirse algunas indemnizaciones a la empresa ganadora de esta licitación, lo que precisamente ha generado una serie de dudas el iniciar esta obra antes de haber resultado aprobada en el Congreso del Estado.

Sin duda alguna que existe un grave problema de escasez del vital líquido en el valle de San Quintín, sin embargo este grave problema lo vienen padeciendo los sanquintinenses desde hace más de 17 años, como en su oportunidad los dimos a conocer en este medio de comunicación el 03 de Enero del 2000, además de precisar que nuestra zona podría resultar un pueblo fantasma en caso de no resolverse esto.

En nuestra sección editorial de la fecha arriba descrita precisamos: No es nuestra predilección el sendero de ser alarmistas, este punto no es tampoco la excepción; ha llegado el momento de decirlo fuertemente aunque no se niega que este asunto, el de la grave escasez de agua ya se ha comentado, y se ha tocado y se ha mencionado hasta el cansancio como punto de diversas exposiciones, declaraciones, sin embargo, creemos que este es el momento que ha llegado al punto de alarma, y la poca cantidad del vital líquido se termina cada día y con mas prontitud.

Desde esa fecha hasta la actualidad han desfilado una serie de promesas de proyectos que resultaría la panacea que resolvería el problema de la falta del vital líquido para los residentes, como la construcción de la presa de Santo Domingo, la cuenca del arroyo de San Simón y algunos otros de menor cuantía, dejando de lado la sobre explotación de los mantos acuíferos que venido realizando el sector agrícola.

De abortarse este proyecto resultaría el tercero que trunca el desarrollo del valle de San Quintín, debido a que anteriormente resultaron truncados el de Cabo San Quintín y el aeropuerto del Rosario y su complejo turístico, lo cual generaría miles de opciones de empleo, que no fueran precisamente emanados del sector agrícola.

Y fue precisamente por iniciarlos antes de cubrir todos los requisitos de impacto ecológico y legales de la tenencia de la tierra, lo cual debe de invitar al análisis y reflexión de los sanquintinenses, pero también se hace necesario que las autoridades hablen con la verdad y no se anticipen a la aprobación de los proyectos por las instancias correspondientes, incluido el Congreso del Estado, ya que los tiempos políticos han cambiado radicalmente.