*Demasiados años de tolerancia a los antros en este sector.

*Las familias entremezcladas con viciosos y mujeres de la vida galante.

*Hasta cuando las autoridades municipales tomaran la decisión de reubicar los antros.

Los comerciantes y familias colindantes en la denominada zona de la prostitución, drogadicción y alcoholismo del boulevard San Quintín, nos envían nuevamente una serie de denuncias públicas del problema social en que se han convertido las mujeres de la vida galante, borrachos y drogadictos, para sus hijos y su integridad física.

En sus documentos enviados a este medio de comunicación precisan que aunque únicamente opera un antro denominado el DF, donde existe la presencia de mujeres de la vida galante, la falta de otros tugurios de esta naturaleza ha provocado que algunas de estas hayan tomado como centro de operación y prostitución el llamado callejón de la muerte, sin que hasta la fecha ninguna autoridad municipal intervenga.

De acuerdo a la opinión de las familias que habitan en esta zona, los escándalos, cuadros obscenos, ruidos y riñas resultan el común denominador en este lugar.

Otro aspecto que también señalan los comerciantes y familias que habitan cerca de este sector resulta la operación como picadero de un negocio, que en algún tiempo opero como billar y un supuesto hotel sin los más elementales servicios de higiene y normatividad que exigen las autoridades sanitarias y de control urbano.

Citan el llamado “callejón de la muerte”, como un lugar de concertación entre las mujeres de la vida galante y clientes.

Para algunos ciudadanos que residen en el boulevard San Quintín, la mayoría de los antros que operan en este sector deben de reubicarlos las autoridades municipales, ya que existen planteles educativos, iglesias, centros comerciales y tráfico de familias, que deben de soportar las molestias de borrachos, drogadictos y la presencia en algunos lugares de mujeres de la vida galante.

Desde hace varios años que se buscó la reubicación y operación de este tipo de antros, incluso se designó un lugar arriba del rancho Las Escobas, donde se iniciaron algunas construcciones que actualmente se encuentran abandonadas.

La operatividad de estos en la zona comercial de San Quintín, provoco el surgimiento del barrio denominado “la cinco mil”, donde han ocurrido hechos sangrientos de fatales consecuencias, además de existir un lugar que le han denominado “el callejón de la muerte”, que parte precisamente del Boulevard San Quintín hacia la parte posterior que lleva a este lugar.

 

Los ex -presidentes municipales Daniel Quintero Peña y Jorge Antonio Catalán Sosa, QEPD, pretendieron hacer el intento de reubicarlos en una zona previamente designada sin que tuvieran éxito en sus intenciones, ya que los propietarios estaban fuertemente protegidos por Diputados, Regidores, políticos y funcionarios públicos.

Sin embargo las autoridades municipales tienen la última palabra.

¡Atenderán este enésimo llamado de las familias o esconderán la cabeza como los avestruces!