Los residentes del Valle de San Quintín, aún recuerdan el famoso proyecto del Centro de Operaciones Policiacas, COP, que ofreciera el actual alcalde Marco Antonio Novelo Osuna, quien hasta se atrevió a dar el monto de la inversión y que desechara que se rehabilitaría la comandancia regional de la colonia Las Misiones, que vandalizaran cuando se registró el movimiento de los jornaleros agrícolas en marzo del 2015.

En nuestro archivo editorial encontramos una publicación del 05 de Agosto del 2017, que resulto criticada considerando que no les estábamos dando el derecho de la duda, sin embargo ya estamos a finales del 2018, y no existen visos de que este proyecto se concrete al igual que la comandancia de la policía estatal preventiva.

Este resulta el contenido de la nota informativa:

Centro de Operaciones policíacas y comandancia de la PEP; un sueño guajiro.

 

*No hay fechas, pero si las intenciones.

El gobierno municipal y estatal pretende convencer a los residentes del valle de San Quintín, con palabras huecas y maquiavélicas, del interés que tienen por la construcción de un Centro de Operaciones Policíacas, una comandancia de la Policía Estatal Preventiva y un sub centro del C-4, con la finalidad de atender el grave problema de inseguridad, que ha llevado al aumento alarmante de delitos de alto impacto.

Las palabras de atención a este grave problema de inseguridad, las apoyan en cifras millonarias que habrán de destinar para estos proyectos y del rubro que habrán de partir para este fin, sin embargo esto no ha pasado de sus buenas intenciones y sus deseos de atender esta demanda ciudadana.

Solamente basta con analizar las declaraciones que hiciera en días anteriores el alcalde Marco Antonio Novelo Osuna, cuando lo cuestionaron los representantes de los medios de comunicación sobre el proyecto del Centro de Operaciones Policiacas, COP, y las que pronuncio el Secretario de Gobierno del Estado, Francisco Rueda Gómez, cuando le preguntaron sobre la publicitada comandancia de la PEP.

Lo anterior nos arroja una grave ausencia de líderes en el valle de San Quintín, que estén al margen de la nómina de aviadores tanto del Gobierno Estatal como Municipal, que realmente exija lo que nos corresponde, y que no resulte domesticado con falsas promesas, apoyos gubernamentales y empleo para alguno de sus familiares.

Lamentable también resulta que los representantes de los medios de comunicación,  en esta zona, que debemos ser parte importante del desarrollo de los pueblos, estemos sumergidos en la búsqueda de migajas, para servir de comparsas de nuestros gobernantes, funcionarios públicos, diputados, politiquillos y liderzuelos, que antes de preocuparse por el desarrollo de nuestro valle, buscan su beneficio personal.