Por: Rodolfo Guevara Cázarez

Después de ocho años, de haber publicado en este medio de comunicación, la explotación de grava volcánica de manera ilegal en la zona conocida, como Bahía Falsa, ubicada a un costado del camino a este lugar, las autoridades de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, PROFEPA, nos dicen que clausuraron un banco de aprovechamiento de este material al constatarse la afectación de vegetación forestal.

Estaría ciega durante ocho años, esta dependencia federal para darse cuenta que operaba este banco de aprovechamiento de roca volcánica, cuando resultaba público y notorio que salían diariamente toneladas de este material en camiones hacia el vecino país del norte y Estado de Baja California, además de conocerse quién estaba detrás de este negocio.

Lo más sabio y saludable para la PROFEPA resultaría que se hubiera quedado callada y actuara aunque haya sido después de ocho años, pues hasta los niños de preescolar tenían conocimiento de la existencia de este lugar, que incluso resulto modelo de algunos turistas dedicados a la fotografía y las historias de este tipo de lugares.

Lamentable y dudoso resulta que esta dependencia federal haya dado una nota de ocho columnas en apego a un hecho, que únicamente personal de esta dependencia fueron las sorprendidas con la operación ilegal de un banco de roca volcánica, cuando diariamente el camino a Bahía Falsa registraba el tráfico de tracto camiones transportando este material.

Lo anterior nos lleva a pensar que nos continúan considerando ignorantes a los residentes del valle de San Quintín, o bien que nos pueden sorprender con una historia similar a la película del “Héroe Desconocido”, que protagonizara el cómico mexicano Rafael Inclán, pues después de que alguno o algunos obtuvieron millonarias cantidades con la explotación de este material durante ocho años, nos digan ahora que hicieron este descubrimiento los de la PROFEPA.

En fin cada quien con su cada cual. Sin embargo usted estimado lector del valle de San Quintín, tiene la última palabra en relación a nuestros comentarios y la nota que publicamos, hace aproximadamente ocho años en el primer medio impreso de esta zona. Volcanes.

Por ello nos invitan a que nuevamente tomemos la pluma y la libreta, como en nuestros años, de la edad madura y de mayor actividad periodística.