*De luto la clase panista bajacaliforniana.

Aunque el partido MORENA arraso en todo el territorio nacional, sin la excepción del Estado de Baja California, donde surgió el primer gobernador de oposición emanado del blanquiazul, sin duda alguna que el dolor más sentido de la derrota de este partido prevalece en este estado norteño, debido a que se les prendieron los focos rojos de una posible ruptura de la continuidad en el poder estatal que los ha llevado a acaparar cinco sexenios consecutivos.

Y los más preocupados, tristes, adoloridos y nerviosos, lo constituyen la mafia de la burocracia estatal panista, sobre todo aquellos “Chapulines”, que brincaban de una posición a otra dentro de los gobiernos estatales panistas, ya que consideran que en el 2019, la continuidad del poder panista estatal podría concluir al permitir que el partido MORENA, se afianzara al grado de darles una verdadera paliza en el pasado proceso electoral.

Este fenómeno de tristeza, preocupación, tristeza y nerviosismo abarca todos los rincones del estado dentro del ámbito panista, sin que quede excluido el valle de San Quintín, donde únicamente entraban al corral de la ubre presupuestal panista, los mismos personajes de ayer, hoy y siempre, sin darle ninguna oportunidad a profesionistas que no embonaran dentro de este grupo.

Panistas y priistas aun no logran digerir esta aplastante derrota que sufrieron en el pasado proceso electoral, además de que consideran que están en riesgo todos aquellos arreglos y componendas que hicieron en la oscurito al confirmarse la aplicación del exterminio de la corrupción, que anunciara durante su campaña política el Presidente de la Republica electo Andrés Manuel López Obrador.

Sin duda alguna que después de conocerse el resultado de la elección presidencial, los gobiernos de oposición a MORENA iniciaron una tarea ardua del encuadramiento de los números de los recursos económicos dedicados a programas sociales, con la finalidad de matizar algunas eventuales irregularidades que pudieran encontrar en la revisión de todos y cada uno de los proyectos, que dice habrán de revisar el presidente electo.

Así es que uno de nuestros amigos ya está planeando integrar el programa de “Adopta un burócrata”, debido a que considera que algunos de estos en el valle de San Quintín, no aprendieron otro oficio que fuera el de funcionario público estatal de los gobiernos panistas.