• Se debe beber suficiente agua natural diariamente.
  • Hay que evitar refrescos y productos con azúcar.
  • El alcohol no es adecuado para la hidratación.

Durante la  temporada de calor es fundamental consumir suficiente agua durante el día ya que ésta  favorece diversas funciones en el organismo  como la regulación de la temperatura corporal, mantener un buen nivel de hidratación y ayudar en el proceso de la digestión.

El doctor Octavio Castro Méndez, jefe de consulta de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) número 7 del Instituto Mexicano del Seguro Social, (IMSS) recomendó la ingesta diaria de seis a ocho vasos de agua natural, cantidad que debe incrementarse si se realiza actividad física o se expone a temperaturas superiores a 35 grados centígrados.

Explicó que todas las funciones fisiológicas dependen del consumo de agua; ya que sirve para compensar la pérdida de líquido que ocurre de manera normal por la eliminación de fluidos corporales como la orina, sudor, materia fecal, lágrimas y el humedecimiento de los ojos.

Al consumir líquidos,  es importante mesurar las bebidas endulzadas, ya que actualmente la población ingiere una gran cantidad de refrescos, jugos industrializados, leches saborizadas y aguas de sabor que aportan gran cantidad de kilocalorías a la dieta diaria.

De igual forma, dijo el doctor Castro, el azúcar que se adiciona al café, té y otros alimentos, como galletas, chocolate, pan de dulce, entre otros, favorecen el desarrollo del sobrepeso, obesidad y otras enfermedades crónicas.

Por otro lado, indicó, beber agua no aporta kilocalorías y precisó que es un mito que entre más agua se consuma, más fácilmente disminuye el peso, ya que por sí mismo, este líquido no tiene el poder para hacer que se pierda o se gane peso, ya que para ello es necesario tener una alimentación balanceada, beber agua simple y realizar actividad física –al menos 30 minutos al día-.

Finalmente, el doctor Castro Méndez, exhortó a la población a acudir a los módulos de PrevenIMSS o  externar sus dudas sobre la alimentación balanceada e hidratación adecuada, con el médico familiar.