*Únicamente reuniones de coordinación hasta el momento.

*Los recursos materiales brillan por su ausencia.

De acuerdo a un sondeo realizado dentro de la ciudadanía del valle de San Quintín, de la posibilidad de la afectación por la posible entrada  del huracán Rosa en los primeros días del mes de octubre, nos confirmaron que solamente conocen por los medios de comunicación la presunta preparación de las autoridades para apoyar a la ciudadanía en caso del desastre que este pudiera generar.

Otro de los aspectos que citaron resulta el desinterés de algunos ciudadanos por este tipo de noticias, ya que consideran que esta zona está al margen de este tipo de fenómenos, lo cual obliga mayormente a una campaña de orientación y prevención masiva directa hacia la ciudadanía.

Dijeron desconocer el lugar donde supuestamente se ubicaran algunos albergues en caso de emergencia, así como de un centro de ayuda alimenticia en caso de que la requieran por la afectación que pudiera generar este fenómeno meteorológico, además de mencionar que solamente los funcionarios que han mencionado el nombre de los albergues conocen su ubicación.

El grueso de la ciudadanía considero que ante la magnitud de este fenómeno meteorológico se hace necesaria una campaña de orientación de las instancias correspondientes, principalmente hacia aquellas personas que no tienen acceso a los medios de comunicación por sus limitantes, además de citar que muchas familias viven en casas habitación que pueden ser arrastradas por la magnitud de este huracán.

Consideraron que las acciones preventivas y de ayuda deben de iniciarse ya para evitar mayores daños a la población, pues de nada sirve enviarlas cuando ya sufrieron los estragos de un fenómeno de esta naturaleza.

Existen apoyos que ya deben fluir como pudiera ser material para la rehabilitación de los techos, rehabilitación y revestimiento de calles de penetración hacia algunas colonias, desazolvé de los arroyuelos que sirven de descarga en algunas colonias, apoyos a familias que viven en casas de cartón y plástico, como es el caso de la comunidad de San Simón, por mencionar algunos.