Por: Rodolfo Guevara Cázarez.

Los residentes del valle de San Quintín, observan detenidamente el ocaso de los representantes de los medios de comunicación impresos, debido a la grave crisis por la que vienen atravesando sus empresas editoriales para las cuales prestan sus servicios en esta zona, además de la falta de profundidad en que incurrieron en su trabajo informativo del acontecer de nuestro entorno.

El cierre de las oficinas de su representación en este valle, resulto el primer aviso de que se requiere de un periodismo mayormente abierto hacia todas las clases sociales, al margen del sectarismo de sus propios reporteros hacia algunas agrupaciones civiles, líderes sociales y empresarios, que no se sometieron a su voluntad en su calidad de comunicadores.

Desde hace algunos años que los propietarios de los diarios “El Mexicano” y “El Vigía” vienen enfrentando una grave crisis económica, que los había llevado a realizar algunos ajustes y reducción de personal, la cual se ha agravado después del resultado de las elecciones de la primera semana del mes de julio en que resultó electo el actual Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador.

Cuando estos dos medios de comunicación impresos anunciaron sus proyectos para darle la debida atención al acontecer del valle de San Quintín, los sanquintinenses pensaron y aseguraron que representaba el desplazamiento del primer medio impreso “Volcanes”, que se había caracterizado por resultar la única tribuna que le daba cabida al periodismo social.

Y como todo proyecto que cumple su ciclo, estos dos diarios impresos al parecer ya están llegando al fin de su ciclo, lo cual ha llevado al diario El mexicano, a suspender la circulación de su ejemplar en el valle de San Quintín, por resultar incosteable y tener el peso de las redes sociales.

En el reciente aniversario del diario El Vigía anunciaron que este proyecto editorial representaría una cooperativa de los trabajadores, pretendiendo justificar la crisis económica por la que viene atravesando con una serie de argumentos de una transición rumbo a las plataformas digitales y de buscar conocer mayores hábitos de la audiencia.

La realidad de los motivos que los han llevado a tomar estas decisiones estriba en los cambios políticos y sociales, que actualmente se han dado a todo lo largo y ancho de nuestro país, del cual no ha escapado nuestro Estado de Baja California y Municipio de Ensenada.

Así que no estaría remoto el día en que nuestro valle de San Quintín, carezca de la presencia de medios impresos aun cuando en sus páginas observen notas informativas de nuestro acontecer.