El titular de SEPESCABC recorrió instalaciones de este importante subsector en el que la Administración estatal ha invertido 4.5 MDP en apoyo a la certificación

ENSENADA, B.C.- El procesamiento de productos marinos es fundamental para la generación de empleos, así como para fortalecer la cadena de valor de los productos pesqueros y acuícolas de la entidad, por lo que la Administración estatal que encabeza el Gobernador Francisco Vega de Lamadrid, ha venido respaldando la certificación de plantas procesadoras con recursos que ascienden a 4.5 millones de pesos.

Con el fin de dar seguimiento a este objetivo, el titular de la Secretaría de Pesca y Acuacultura (SEPESCABC), Matías Arjona Rydalch, realizó este viernes un recorrido por instalaciones de proceso de la localidad.

El funcionario estatal acudió a la planta “Mar viviente”, propiedad de Juan Pablo Sarmiento, donde se procesan principalmente productos de escama, así como a las instalaciones propiedad de Thompson Senfu, que se dedica al empaque de langosta y almeja generosa, donde aprovechó para dialogar con los inversionistas y enriquecer los objetivos que se tienen programados para el presente ejercicio 2019.

En su recorrido de trabajo, comentó que Baja California, y concretamente Ensenada, se está renovando de manera constante, además de fortalecerse en su vocación para el procesamiento de pescados y mariscos, ramo en el que siempre se ha destacado gracias a la mano de obra calificada que aquí se puede encontrar.

También destacó que la ubicación estratégica alienta en mucho la inversión, y es por ello que el Gobierno del Estado ha buscado corresponder al esfuerzo y compromiso de los inversionistas, poniendo en práctica el primer programa de respaldo a las plantas procesadoras ya certificadas o en vías de cumplir con ese requisito.

“Si tenemos productos de calidad, necesitamos áreas de proceso de primer nivel, para que todos ganemos, pero en especial quienes generan empleos y atraen divisas a la región”, señaló Arjona Rydalch.

Explicó que los recorridos de trabajo serán una constante, ya que esa es la única forma de evaluar el avance de cada programa, pero también de encontrar nuevas áreas de oportunidad para el desarrollo regional.