Por: Rodolfo Guevara

La noble y sufrida profesión del periodismo impreso y hablado, que alcanzo el reconocimiento como el cuarto poder debido a la ética profesional y responsable en que la ejercían los comunicadores, de hace varios años, que estuvo siendo equiparada al circo, maroma y teatro debido a que confabulaban  en los montajes de los gobernantes, candidatos, políticos y funcionarios públicos, que tienen un proyecto electoral a corto plazo. Ya se acabó, dijo Jenaro Villamil, encargado de la dirección de Radio y TV comunitaria de la Presidencia de la Republica.

Las practicas de incesantes comentarios, notas informativas habladas y escritas, las gráficas más sensibles, humanitarias y altruistas, que resultaban demasiado trilladas y de poca credibilidad cuando se pretendía encumbrar algún candidato, político, gobernante o funcionario público mediante una acción mediática que lo lleve a conseguir algún proyecto político a corto, mediano y largo plazo, ya quedaron atrás según lo ha manifestado el propio mandatario de la nación Andrés Manuel López Obrador

Los procesos electorales, épocas navideñas, día de reyes, madruguetes en decisiones de los Congresos del Estado, y el estandarte de pobreza extrema resultaban los escenarios más adecuados para pretender enaltecer la figura de alguna de las especies arriba mencionadas, además de los montajes al estilo del teatro entre representantes de los medios de comunicaron y del elegido para su proyección.

Ejemplos existen por montones a lo largo y ancho de nuestra República Mexicana, de lo cual no escapa el Estado de Baja California, donde el propietario de un diario esta precisamente fundamentada su posición social y política en el culto a su personalidad que le dan diariamente en dos y hasta cuatro páginas, aunque en las redes sociales le mencionen hasta su progenitora del hartazgo que sienten algunos núcleos ciudadanos políticos y sociales.

A esto debemos de aunarle los políticos, ex – candidatos y diputados metidos a periodistas con columnas de opinión y crítica, que las utilizan para blindarse de la falta de respuesta a sus representados y lograr mantenerse en el pandero de la política, con la finalidad de escalar mejores posiciones y afianzarse de la ubre de los recursos económicos públicos.

En la actualidad las giras de trabajo de los gobernantes, diputados y funcionarios públicos de primer nivel resultan un verdadero circo, maroma y teatro, ya que se tienen que hacer montajes para la toma de la mejor grafica cuando entregan alguna obra de beneficio social y apoyo económico, escogiendo a la persona más desvalida en su afán de enviar el mensaje de que estén preocupados y cumpliendo con ellos, aunque finalmente esto sea más falso que una moneda de un peso.

¡En este nuevo gobierno federal los comunicadores retomaremos la dignidad, ética, profesionalismo y sentido de responsabilidad de antaño!